La referencia de la intervención humana que permite transmitir la verdadera sensación de celeste. Sin ella, puede ser cualquier lugar. Sin ella, las historias no se cuentan. El marco de los árboles encierra el cielo por momentos. Los cables dibujan sobre él y lo transforman en la hoja en blanco (o en celeste) donde todo se está por gestar. Es difícil hablar sobre lo indimensionable, y de nuevo, ¿qué necesidad de hablar? Dejemos que el celeste hable por sí mismo.
Este espacio es mi oportunidad de contar historias con la leve sospecha de que ya no son más mías. Con la extraña certeza de que también las quieren contar ustedes.
lunes, 18 de enero de 2016
Mirar para arriba
La referencia de la intervención humana que permite transmitir la verdadera sensación de celeste. Sin ella, puede ser cualquier lugar. Sin ella, las historias no se cuentan. El marco de los árboles encierra el cielo por momentos. Los cables dibujan sobre él y lo transforman en la hoja en blanco (o en celeste) donde todo se está por gestar. Es difícil hablar sobre lo indimensionable, y de nuevo, ¿qué necesidad de hablar? Dejemos que el celeste hable por sí mismo.
miércoles, 22 de julio de 2015
La docena
domingo, 12 de julio de 2015
La avalancha de recuerdos
“Sí, quiero” respondió Julia a esa pregunta eterna con sus tibios 19 años. El maquillaje trataba de hacer que esos ojos de niña, redondos y húmedos, parecieran los de una mujer tomando sus propias decisiones. El vestido blanco, las flores en la mano y un futuro por delante. La foto en la biblioteca de la sala también le recuerda ese día. Como si pudiera olvidarlo.
miércoles, 18 de marzo de 2015
El abrazo de los desconocidos
miércoles, 21 de mayo de 2014
Encontrar el Norte
martes, 25 de marzo de 2014
Gritos de madrugada
jueves, 20 de febrero de 2014
La mesa redonda
viernes, 9 de diciembre de 2011
Sin título
Cumpliendo con la felicidad y los años
Olvido
sábado, 11 de diciembre de 2010
Cajoneando
martes, 23 de noviembre de 2010
No sos vos... ¡soy yo!
jueves, 2 de septiembre de 2010
Agua
lunes, 16 de agosto de 2010
4 acordes y ninguna canción
viernes, 6 de agosto de 2010
C'est fini
Ahora no puedo pensar en otro. Necesito hacer el duelo. Sacarme la bronca y aceptar (y esto es lo más dificil) que ya no voy a ser parte de tu vida. Que lo que aprendí de vos quedará archivado para siempre en la historia. Juntando polvo.
Me lo imaginé distinto, para qué te voy a mentir, pero claramente no estaba preparada para esto. ¿Habré sido una más de las tantas que se infiltraron en tu historia? Sea como sea, me sentí parte, lo disfruté y eso hace más terrible el fin. Con confianza me sumo al cliché que dice: "Odio las despedidas".
Siempre me costó terminar un libro.
martes, 13 de julio de 2010
Una vuelta y todo cambia

Un caleidoscopio que admiro pero no comprendo cómo funciona me enseñó que los espejitos de colores duran poco en su lugar y con el más mínimo movimiento cambian la escena. Pero no es el fin, es el comienzo de muchas historias por contar.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Depende del cristal con que se lo mire
Silencioso, casi imperceptible se acomoda los anteojos como cada mañana. Su dedo índice empuja levemente el marco, pasa la montañita tan característica de su nariz y automáticamente todo deja de ser un gran manchón borroso para él. Ceba mate mientras el mundo murmura a sus espaldas desde una vieja radio, y espera. No sé muy bien qué. Su mansedumbre desafina en la melodía del tren, los pasos, los reproches, las monedas, la música latosa y el chirrido de una rueda sin aceitar. Basta mirarlo para saber que en su mundo un minuto es una eternidad bien aprovechada. Nada lo corre. Quizás porque algo ya lo corrió, ya lo alcanzó, ya lo liberó. Basta mirarlo para sentirse un aprendiz, un pichón de la vida.
Desde un banco que podría contar su propia historia, lee, escucha, intercambia sonrisas de las de antes, el señor de los anteojos gruesos que suben y bajan al ritmo de su propia música.
martes, 16 de marzo de 2010
Miedo a pensar

viernes, 12 de marzo de 2010
Mariposas









